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Esta situación que estamos viviendo es sin duda algo sin precedentes, por lo que es normal que nos sintamos perdidos acerca de cómo actuar en prácticamente todos los ámbitos de nuestro día a día. En cuestión de una semana hemos tenido que adaptar a las nuevas circunstancias nuestra manera de trabajar, de estudiar y, por supuesto, de convivir.

Desde nuestra experiencia, nos gustaría plantear una serie de consejos y pautas para intentar ayudar a llevar mejor esta situación y a gestionar de una manera saludable nuestras emociones y los conflictos que puedan surgir en el seno familiar.

  • Mantener las rutinas: Lo primero que nos gustaría destacar es que, aunque la situación sea totalmente distinta, nuestras rutinas diarias y nuestra manera de relacionarnos en familia (pareja y/o hijas e hijos) no debería ser muy distinta a como lo hacíamos previamente. Lo que esta nueva situación nos exige es mucha flexibilidad, toneladas de paciencia, amabilidad y empatía.
    Establecer una rutina diaria nos ayudará a ser productivos (ya sea teletrabajando o, en el caso de niñas y niños, con las tareas escolares) y a mantener una estructura en el día. Además, en general, mantener costumbres y rutinas ofrece una sensación de familiaridad y seguridad a las niñas y niños. Evidentemente, aquí cada familia debe planificar y decidir cómo organizarse en función de sus necesidades. Lo ideal es hacerlo de manera consensuada e implicar a todos los miembros de la familia en esta organización (si la edad de las niñas y niños lo permite). Si ambos progenitores trabajan o teletrabajan, será necesario establecer turnos para el cuidado de los niños y niñas, ayudarles con las tareas escolares y jugar con ellos. Pero también es muy importante que los adultos puedan encontrar un momento del día para dedicarlo al autocuidado, ya sea haciendo algo de ejercicio (dentro de casa, por supuesto), leyendo o viendo una serie. Es mucho más fácil mantener una actitud positiva, amable y tranquila si nosotros estamos bien e intentamos que la situación no nos sobrepase.

 

 

  • Frente a la tensión, comunicación: Por mucho que planifiquemos, consensuemos y tengamos paciencia, es inevitable que aparecezcan situaciones de tensión en casa. Por eso se hace especialmente necesaria en esta etapa una buena comunicación familiar. Es muy importante dejar un espacio para la expresión de emociones, poder decirle a quien tenemos al lado que ese día estamos tristes, lo vemos todo negro o que se te cae la casa encima. Lo más probable es que recibamos una respuesta amable y empática que automáticamente nos mejore el estado de ánimo. Enseñar a nuestros hijos e hijas a identificar sus emociones, ponerles nombre y ser capaces de expresarlas con confianza es clave para su desarrollo emocional. Por supuesto, no debemos olvidar la expresión de emociones positivas, como agradecer el poder pasar este tiempo juntos o lo mucho que te ríes cuando hacéis karaoke improvisado en el salón.

 

  • Adelantarse al conflicto: Ahora bien, ¿cómo podemos intentar prevenir estos posibles conflictos? Como ya hemos dicho, que surjan situaciones tensas es inevitable, pero sí que podemos intentar reducir su frecuencia. En otro artículo próximamente, hablaremos de cómo abordar los problemas de conducta en casa, pero por ahora queremos plantear algunas pautas para intentar anticiparnos a esta situación. Aunque siempre van a aparecer situaciones nuevas, en general conocemos aquellos estímulos que nos hacen «saltar», o que hacen saltar a nuestras hijas e hijos. Es un buen momento para hacer un análisis de éstas situaciones y así poder evitarlas.
    Por ejemplo, un caso muy habitual se da con la comida. Si comer determinados dulces o tomar refrescos se convierte en un problema constante, una opción sería no comprarlos en estos días. Eliminamos esa opción y ya no hay posible discusión sobre si puede tomar o no.
    Otro caso muy habitual, es que a cierta hora de la tarde o con determinada actividad, hermanas o hermanos se peleen. Vamos a anticiparnos a esa situación, jugando a esa actividad en familia (para poder hacer de mediadores) o estableciendo a esa hora un rato de juego o actividad individual.

 

  •  Pantallas ¿aliadas o enemigas? : Otra duda que se está planteando mucho es cómo gestionar estos días el tiempo de ocio con aparatos electrónicos y pantallas en general. Como ya hemos dicho, esta situación es excepcional, con lo cual podemos tomar ciertas medidas excepcionales. Es necesario limitar el uso de pantallas y aparatos electrónicos, pero seamos flexibles: No renunciemos por completo a su uso como recurso de aprendizaje y entretenimiento.
    Sin embargo, sí que recomendamos evitar la televisión en ciertos momentos como las comidas, con un doble propósito: Por una parte, para aprovechar que podemos pasar ese rato en familia, hablando tranquilamente, que es algo que habitualmente no podemos hacer; y por otra parte, para evitar las noticias, ya que ese contenido no está pensado para ser recibido por los niños y no pensamos que sea recomendable exponerles a él.

 

  •  Confía en tus hijos e hijas : Como es normal, nos preocupa especialmente de esta crisis cómo puede afectar a nuestros hijos e hijas. Desde aquí os mandamos un mensaje de optimismo: son más fuertes de lo que muchas veces pensamos. Son perfectamente capaces de adaptarse a esta situación. Lo que está en nuestra mano es mantener la calma, la paciencia y el buen ambiente en casa, para que en un futuro, cuando recuerden esta época, sea de una manera anecdótica e incluso positiva: «Hubo una enfermedad que se contagiaba muy rápido, así que tuvimos que quedarnos muchos días en casa para cuidarnos y cuidar a los demás, no íbamos al cole, pero hacíamos los deberes con el ordenador y aprendimos a hacer videollamadas con la familia y los amigos.»

 

  • Si te ves superado o superada, busca ayuda : Para terminar, queremos hacer especial hincapié en que cada familia es única, tiene unas circunstancias propias y unos recursos materiales y emocionales, por lo que es importante hacer un ejercicio de reflexión para determinar qué pautas pueden ser las que más se ajusten a nuestra situación y vayan a ser más beneficiosas. Como siempre, desde Ekai, os ofrecemos herramientas terapéuticas para vuestro día a día  y en este caso particular, continuamos ofreciendo sesiones online y seguimiento a las familias que así lo soliciten. Seguimos aquí para ti y tu familia.